Tristán

TRISTÁN no se dejaba coger cuando fueron a rescatarlo. Tuvieron que arrinconarlo. En su acogida va mejorando mucho y se alegra cuando vienen del trabajo. Sigue siendo tímido y con tendencia a ser sumiso. Es sumamente noble y aunque a veces tiene miedo, jamás hace por morder.

Necesita una familia con experiencia y que tengan un perro estable y confiado que ayude a TRISTÁN a superar sus miedos.

Mambo

Mi amiga Laura me llamó para decirme que había visto un galgo extremadamente desnutrido. Si lo volviera a ver lo recogería y se lo llevaría a la veterinaria. Por suerte MAMBO volvió a aparecer y fue llevado de urgencias ya que casi no se tenía de pie.

Después de chequear que no estaba enfermo y que lo único que necesitaba era alimentarse, fue llevado a nuestra acogida donde podría recuperarse.

Cuando fuí a recogerlo, lo saqué del jardín de Luisa para meterlo en mi coche y antes de que MAMBO entrara en el coche vinieron 2 perros desconocidos que andaban sueltos por la calle y le atacaron. MAMBO se tiró al suelo y yo hice todo lo posible por espantar a los 2 perros, pero MAMBO ya estaba herido. Fui a nuestra veterinaria en Torre del Mar donde lo sedaron y lo cosieron de inmediato. En unos 10 días le podrán quitar los puntos.
MAMBO duerme en mi cuarto y no da un ruido. Es muy limpio, cariñoso y juguetón. Se lleva muy bien con todos los perros incluidos los 2 machos grandes que tenemos actualmente (COLÓN y BAMBINO).

Bambino

BAMBINO fue entregado por su dueño a la perrera de San Antón, pero al estar llena la perrera, avisaron a Luisa para ver si ella podía ayudar, ya que no les quedaría otra que sacrificarlo nada más llegar a la perrera.

BAMBINO es un galgo simpático al cual le gusta saltar y correr por el campo. Va bien con todos los perros y aunque es tímido, tiene curiosidad y cada vez se acerca más buscando caricias.

Alma

ALMA deambulaba por un pueblo de Sevilla. La intentaban coger, pero era sumamente huidiza. La última vez que la vieron estaba a punto de parir. ALMA desapareció durante varios días para parir. Le perdieron la pista. Cuando apareció ya los había tenido, pero era imposible saber dónde. Los gitanos fueron más rápidos y le quitaron sus cachorros antes de que diéramos con el escondite de ALMA. 2 cachorros yacían muertos.
ALMA tuvo que ser cogida con un lazo, pero después de estar varias semanas en una gran casa de acogida, su miedo se ha ido y solo queda cierta timidez y desconfianza.
Se lleva muy bien con los demás perros, pero los hombres le aterran.