Copito- ADOPTADO

A COPITO lo dejó su dueño atado a la puerta de la perrera en pleno invierno. Esa misma noche había helado y el pobre COPITO solo pudo encogerse y tumbarse para preservar su calor corporal. Su cuerpo estaba cubierto de escarcha. Por la mañana se lo encontraron los trabajadores de la perrera y aunque no tenían sitio, decidieron meterlo en el cuarto de baño para que entrase en calor.
COPITO estuvo metido en ese baño durante 1 semana porque nadie nos avisó. No entendemos por qué. Una voluntaria nos llamó pidiéndonos ayuda y fue cuando organizamos su traslado a la casa de acogida.
Salió muy estresado de la perrera y tardó una semana en calmarse y convertirse en el perro tan juguetón, simpático y cariñoso que es ahora. Jamás había visto un juguete y ahora juega con todo lo que se encuentra.
COPITO se lleva muy bien con todos los perros, y es muy cariñoso con las personas. Tiene un pelo semi-largo de un color blanco brillante.