Acogidas

Nuestros galgos son adoptados en su mayoría en Alemania, Suiza y Holanda, porque es donde más conciencia hay sobre el problema de la caza de liebre con galgo. Las asociaciones con las que trabajamos tienen casas de acogida donde viven los perros antes de ser adoptados. Muchas veces viven allí meses o años, hasta que encuentran la familia adoptiva adecuada.

Muchos de los galgos han sido maltratados y/o abandonados por lo que son animales traumatizados que deben ir a familias con experiencia con animales asustadizos, con ansiedad por separación…

Todas estas asociaciones controlan a sus acogidas y les hacen chequeos estrictos a los futuros adoptantes para determinar si son aptos o no para tener un galgo. Tanto las acogidas como los adoptantes firman un contrato con la asociación donde se estipulan unas cláusulas de bienestar animal. Si en algún momento incumplieran una cláusula, el perro vuelve a ser potestad de la asociación. De esta forma nos aseguramos que el perro esté siempre aunque Galgo Freedom ya no sea su propietario.